3 de noviembre de 2010

RÚCULA

Me tiré toda la noche soñando que hacía la maleta y perdía el tren de las cuatro. Así que cuando me levanté, hice la maleta y cogí el primer tren que salía a las cuatro. Ni idea del destino. Al ver el gorro del bebé con el que compartía vagón, convine que me apetecía viajar al Tirol.

Nunca me ha terminado de convencer la rúcula. Además de tener un nombre absurdo, sabe amargo. Todo el mundo sabe que la rúcula sabe amargo. A la madre del bebé del gorro con borlas, debía encantarle la rúcula. Porque no se perdió ni un segundo del rato que tardé en sacarme un trozo de entre los dientes. Encima esa mierda se queda entre los dientes. Espero que en el Tirol no coman rúcula.

Si improvisé esta mañana, tomé el primer tren que salía a las cuatro y me terminé obedientemente el puto sandwich de rúcula es porque uno espera que después de tanto sacrificio la vida le devuelva una aventura fascinante. No sé, qué menos que conocer al hombre de tu vida en el vagón-restaurante. Los sueños son decepcionantes. Por eso cuando me desperté, hice la maleta y tomé el primer tren que salía a las cuatro.

27 de abril de 2009

DESTRUCCIÓN

Destruyes mi presente desde la base. 
Lo derribas mientras sonríes y no sientes nada. Limpio, rápido, profesional. 
Y yo me quedo quieta y vacía. Escuchando el eco de la demolición. Otra vez.

24 de septiembre de 2008

ÁTATE

Átate. Ahógate. Ya me da igual.
Amárrate los pies y cúbrete de agua. Todos habremos visto tu espectáculo. Pero cuando quieras salir, cuando quieras terminar, yo miraré a tus ojos y no veré ninguna luz.

RIESGO

Piso por un borde que nadie ve. 
Piso y me corto los pies con cada mirada. Y aunque me escueza la sangre que corre, sigo adelante sin dudarlo. Como un camicace, sin permiso. Y jugando con fuego, seguramente, me acabaré quemando el cuerpo.

2 de septiembre de 2008

ENTRESIJOS

Pisas sobre mis intestinos sin escrupulos. Dejando atrás un rastro, rematas mis tripas para que vomite con más fuerza. Y aún con sabor a sangre en la boca, miro con toda mi alma hacia adelante.

REALIDAD

El Rey salió del libro sacudiéndose los restos de tinta. Sorprendido al ver que era más grande que la misma realidad.


Un texto antiguo para un sentir presente.

27 de agosto de 2008

MILÍMETRO

Me aferré a tu cara como un ciego. Tratando de recordar cada milímetro. Aprendiéndomelo para que me acompañe. Y quedarme para siempre, para toda la vida, encerrada en ese momento.